Yeguada El Abanico
Pasión por criar lo inconfundible
Paula Rozas, ganadera apasionada y comprometida con la excelencia, lidera un proyecto de cría que combina tradición, funcionalidad y singularidad en un entorno privilegiado: la alta montaña cántabra, en pleno corazón de la Reserva Natural del Saja-Besaya.
Dedicada a la cría de Caballos de Deporte Español, su labor se centra en conservar una línea morfológica equilibrada, con aptitudes deportivas reales, sin renunciar a lo que hace verdaderamente únicos a sus ejemplares: las capas exclusivas.
En nuestra yeguada apostamos por la originalidad genética, seleccionando cuidadosamente capas como la pía, appaloosa o diluida (palomino, crema, bayo…). Cada potro que nace aquí es diferente, no solo por fuera, sino también por dentro: criados en libertad, en un entorno natural de alta montaña, desarrollan un físico fuerte, una mente equilibrada y un carácter noble. Gracias por visitar nuestra web y por ver el vídeo donde mostramos nuestra forma de ente.
Caballos de Capa Singular: Belleza que No se Repite
Información
En nuestra yeguada, la exclusividad no es un valor añadido: es el punto de partida. Nuestros caballos de capas apaloosas y pías son el resultado de una cría meticulosa, orientada a preservar lo extraordinario. No hay dos iguales. Cada ejemplar nace con un patrón único de manchas y tonos, difícil de obtener y aún más difícil de olvidar.
Estas capas excepcionales —raras por naturaleza— convierten a cada potro en una obra de arte genética. Más allá de su imponente estética, estos caballos destacan por su carácter noble, su equilibrio mental y su funcionalidad deportiva, forjada en un entorno natural que fortalece su físico y su espíritu.
Para quienes no buscan un caballo cualquiera, sino una pieza única, auténtica y con alma, nuestras capas singulares representan la máxima expresión de distinción.
Descubre nuestros ejemplares y lleva contigo la belleza que no se repite.
Historias que Comienzan con un Potro Único
Información
Cada potro que nace en nuestra yeguada no es solo un caballo más: es el comienzo de una historia irrepetible. Criamos con propósito, no por cantidad. Seleccionamos cada cruce con el objetivo de dar vida a ejemplares excepcionales, con una genética cuidada y capas tan exclusivas como sorprendentes: apaloosas, pías, diluidas… colores y patrones que no volverán a repetirse.
La aparición de estas capas es tan extraordinaria como hermosa. Cada mancha, cada tono, cada combinación es única. Un caballo así no se fabrica, se crea. Y su belleza no es fruto del azar, sino del compromiso con una cría responsable y selectiva.
Nuestros potros crecen en libertad, en alta montaña, al pie de la Reserva Natural del Saja Besaya. Allí desarrollan su físico y su carácter en un entorno que respeta su naturaleza y refuerza su equilibrio y nobleza.
Porque para nosotros, cada nacimiento es una joya genética y emocional. Un ser único, con identidad propia y una historia que merece ser vivida desde el primer día.
Aquí, no criamos caballos en serie. Creamos caballos con alma, color y carácter.